martes, 23 de octubre de 2018

Arquetipos y Mandalas




Resultado de imagen para mandalas transpersonales



Para Carl Jung, los arquetipos son moldes primordiales de consciencia, a partir de los cuales la psique humana se configura. Son colectivos y universales. Rigen la actividad consciente e inconsciente, moldeando las estructuras básicas de nuestros comportamientos. El Huérfano, el Cuidador, el Amante, el Guerrero y el Mago, son ejemplos de imágenes arquetípicas, contenedoras de cierto tipo de energía psíquica, que se expresa de forma consciente o inconsciente, tanto en el mundo onírico como en la vida diaria.


A través de la historia humana y el estudio de la mente, la psicología se ha visto influenciada por distintas propuestas que yacen de sus primeros exponentes, actualmente se han modificado para ser vistas bajo un sentido más humano y transpersonal sin perder su objetividad y cientificidad, esto ha permitido lograr  respuestas prontas a una dolencia, entendiendo a la mente humana como la manifestación del todo, se sabe que muchos de los procesos psicopatológicos se desarrollan a temprana edad, si el individuo logra acceder al material inconsciente y reestructurar el trauma que lo conduce a ejecutar ciertos patrones puede llevarlo a cambios significativos y una mejor calidad de vida, estas herramientas psicológicas muestran el lado más óptimo de la psicología y el trabajo del psicólogo en el mundo de hoy.

El acceder a nuevas estrategias para la resolución, evaluación y diagnóstico de padecimientos, coloca al psicólogo como un guía dentro del proceso de aprender a encontrarse a sí mismo, refiriéndose no solo al paciente sino haciendo responsable al profesional de las salud mental de sus propias dolencias y cómo estas pueden afectar o influir en la práctica clínica,  observando y analizando el lado más humano de los procesos transferenciales dentro y fuera de la consulta. hablamos de una nueva postura y comprensión psicológica, abriendo campos de acción cada vez más amplios, en donde se pueda entender el rol del terapeuta como un observador objetivo en las distintas transiciones de vida y no solo desde los viejos paradigmas de la psicología.

Esta apertura viene con nuevos objetivos y metodologías psicológicas, el paciente o cliente puede comprender su mente como un ejecutor sabio y sacar provecho de los mecanismos de defensas que en algún momento se observaron como inadecuados. se parte de distintas hipótesis que se van enlazando para propiciar el  alivio al consultante, en el ámbito clínico la intervención del psicólogo debe tener una serie de componentes que incluyen su pericia y conocimientos en el tema así como el desarrollo de la intuición y la empatía, permitiendo el acceso a la iluminación del proceso como lo llamaba Irving Yalom en su trabajo con terapias grupales, la habilidad de condensar y obtener el punto foco para proporcionar la retroalimentación que permite al consultante aprovechar de sus habilidades, obtener herramientas  y superar el motivo que lo aqueja, esta nueva concepción de psicología se basa en crear un espacio contenedor acompañado de mecanismos terapéuticos que emitan una pronta solución desde una postura más abierta y creativa, el rol del psicólogo dentro de la sociedad debe ser concebido como un actor necesario en la resolución de conflictos, rehabilitación y detención psicopatológica pronta.

Carl jung fue uno de los mayores exponentes a lo que se refiere la  psicología, a través de su legado se ha construido la base de una atención psicológica más humana, entendiendo al ser  como la suma del todo y comprendiendo que la psicología es el estudio del alma, se plantea la necesidad de resolver conflictos a niveles cada vez más profundo y sin necesariamente etiquetar sin un fin, su principal aporte fue el inconsciente colectivo, como a través de simbología arquetipo podemos acceder a lo nuestros propios mapas mentales y al inconsciente, y desde esta nueva apertura utilizar herramientas como el mandala desde un estudio serio y objetivo que permita al psicoterapeuta una comprensión más amplia y respetuosa desde el ser.

Desde el siglo pasado, se han venido utilizando los mandalas creados como herramientas de expresión y autoconocimiento en diversos contextos terapéuticos. Estos mandalas se crean a partir de una hoja en blanco en la cual inicialmente solo se encuentra un círculo dibujado. Se le indica a la persona dejarse llevar por su atracción natural hacia los colores, y dejar que los trazos fluyan libremente, sin expectativas, dentro, fuera del círculo o en su mismo borde. Se insta a la persona a que sea espontánea y a que no medie en su proceso ningún tipo de análisis racional y mucho menos, algún juicio de valor.
C. G. Jung se refirió al mandala como un criptograma o mensaje codificado que expone el estado del Self (el Sí Mismo). Entre 1913 y 1916, Jung escribió y dibujó buena parte de lo que sería publicado solo hasta 2009 como “El Libro Rojo”, una compilación de dibujos, muchos a manera de mandalas, contenidos en formas circulares o cuadradas, acompañados de textos reflexivos de auto indagación. Durante estos años, a los cuales Jung se refirió como un encuentro profundo con el inconsciente, pudo explorarse a sí mismo a través de una técnica que denominó “Imaginación Activa”, una especie de introspección en la que dejaba surgir las imágenes de su psique como si observará una película e hiciera parte activa de ella, mientras iba escribiendo y dibujando lo que veía. Describió sus visiones como llegando “en un flujo incesante”, como “rocas cayendo en su cabeza, como relámpagos, como lava”. “A veces me tenía que sostener de la mesa”. Más tarde Jung diría: “Todo mi trabajo, toda mi creatividad proviene de estas fantasías, de estos sueños iniciales”. Los arquetipos, el inconsciente colectivo, la sincronía, la alquimia, que son fundamentos de la psicología transpersonal, se encuentran allí, en esta obra temprana, que tuvo que esperar casi 100 años para salir a la luz.
Más recientemente, otras técnicas de Imaginación Activa, combinadas con el dibujo de mandalas, han sido desarrolladas desde enfoques terapéuticos modernos, basándose en los descubrimientos de Jung. Técnicas como la Respiración Holotrópica, creada por el psiquiatra de origen Checo, Stanislav Grof, o el Método Bonny de Imaginación Guiada con Música, creado por la musicoterapeuta estadounidense, Helen Lindquist Bonny, combinan magistralmente el desenvolvimiento dinámico de imágenes y experiencias internas, con técnicas de auto reflexión e integración a través de los mandalas.

Más recientemente, la psicoterapeuta estadounidense, Carol A. Bush, ha venido desarrollado Circles of the Self, un novedoso test de valoración de la personalidad basado en las teorías de Jung y los conceptos desarrollados por la arte terapeuta Joan Kellogg a partir de estudios multiculturales. Circles of the Self combina los mandalas con la geometría sagrada, la psicología moderna y la simbología arquetípica, permitiendo valorar el proceso terapéutico al leer formas, colores, el trazo y la distribución del contenido en los mandalas creados, o elegidos, develando información desde lo biológico, psicológico, arquetípico y espiritual..